Iniciarse en un deporte: conocer mejor las diferentes fases para mantener la motivación

Comenzar a realizar una actividad o un deporte no es tan fácil. Sin embargo, cuando conocemos mejor las diferentes etapas, mantenemos la motivación y despejamos las dudas. :-)

Comenzar a realizar una actividad o un deporte no es tan fácil, estoy de acuerdo. Porque no, la motivación no será constante... Y tampoco lo será el progreso... Pero si conoces un poco mejor las diferentes fases, podrás continuar tu actividad incluso en caso de duda o desmotivación.

LAS DIFERENTES FASES

Después de probarla una o dos veces, sabes si una actividad te gusta. Entonces es cuando conviene contar con el equipo adecuado para poder progresar.

Luego existen varias fases:

1/ La euforia del principio
Progresamos rápidamente, nos divertimos, descubrimos, nos motiva la novedad y el descubrimiento.
Dependiendo de tu constancia, progresarás bastante rápido al principio de la práctica, pero aquí es donde debes tener cuidado: no tienes que entrenar demasiado para no lesionarte ni cansarte de la actividad.

2/ Estancamiento
Luego alcanzarás una fase de estancamiento y tendrás la sensación de no progresar. Progresamos menos, de repente estamos menos motivados y la euforia del comienzo disminuye.

En esos momentos es cuando es importante seguir con la actividad y esforzarse para continuar las sesiones. De hecho, estos «estancamientos en el progreso»son necesarios para la integración de nuevas habilidades motoras e intelectuales y para la recuperación.

3/ Progreso
Pero no temas, si continúas la actividad de forma regular, tu curva de progreso comenzará a subir de nuevo.

Las fases 2 y 3 irán sucediéndose a menudo, pero no debes rendirte.

CÓMO MANTENER LA MOTIVACIÓN

Aquí van unos trucos para ayudarte a mantener la motivación:

  • Escoger una actividad que te guste (parece obvio, pero podemos vernos arrastrados a hacer una actividad porque otros la hacen, porque siempre hemos prometido hacerla, etc.).
  • No empieces demasiado rápido ni con demasiada intensidad: puedes estar en buena forma, pero cada actividad es diferente y requiere esfuerzos distintos. Ajusta tus primeras sesiones a un ritmo ligero, incluso si eso significa acelerar después, pero evalúa con objetividad tu nivel actual y planifica la intensidad y la duración de tus sesiones en consecuencia.
  • Incorpora la nueva práctica a tu agenda: planifica cuidadosamente el tiempo que practicarás ese deporte para asegurarte de que durará más de una semana.
  • Para mantener la motivación, a veces es interesante variar los tipos de práctica: solo, en grupo, en un club, en pareja...
  • Ten en mente que el progreso no es lineal y que es, sobre todo, progresivo: en otras palabras, no hagas demasiado enseguida.
  • Piensa en tus momentos de recuperación y descanso: para mantener la motivación y especialmente para evitar las lesiones y un entrenamiento excesivo (sobre todo en la fase de euforia y descubrimiento) recuerda recuperarte bien: el cuerpo lo necesita para progresar y la mente, para seguir amando lo que haces.
  • Piensa también en las horas de sueño y en la alimentación: de hecho, una actividad física nueva requiere aportes nutritivos diferentes. Y tu cuerpo necesita descansar. Puedes sentirte cansado al principio, es completamente normal, escucha a tu cuerpo, ya que sabe lo que necesita.
  • Por último, el progreso también pasa por un equipo adecuado: no es necesario llevar la raqueta de un campeón o la bicicleta de carreras del Tour de Francia cuando empiezas, ya que el equipo adaptado a tu práctica puede permitirte disfrutar aún más del descubrimiento y la práctica deportiva.
  • En último lugar, puedes querer marcarte un objetivo de competición: es una gran motivación y un gran desafío. Para evitar aborrecerlo en la primera carrera, elige un objetivo de competición razonable y ambicioso que esté a tu alcance.

RECUERDA

Que después de las 2 o 3 primeras sesiones de descubrimiento, tendrás momentos de desmotivación y aquí es donde todo lo que has preparado te ayudará a no detenerte (motivación gracias al grupo, horario, etc.).

Además, ten en cuenta que, por desgracia, el progreso no es lineal. No es suficiente comenzar una actividad física para llegar a ser «bueno».
La curva de progreso se parece más a unas escaleras. El progreso se realizará por etapas. Dependiendo de la constancia, progresarás bastante rápido al principio de la práctica. Luego alcanzarás una fase de estancamiento y tendrás la sensación de no progresar.

POR ÚLTIMO, LO MÁS IMPORTANTE ES MANTENER EL PLACER DE LA PRÁCTICA. ESCUCHA A TU CUERPO Y TUS SENSACIONES Y TENDRÁS LA CLAVE PARA QUE LA PRÁCTICA SE CONVIERTA EN TU MEJOR HÁBITO.

Hélène PETOT
Ingeniero de investigación y desarrollo DECATHLON SportsLAB Doctor en fisiología para el rendimiento y la salud.